miércoles, 20 de julio de 2016

AYUDA A TU HIJOS A HACER AMIGOS

BY CAROLINE MILLONES REA 

Fomentar la amistad

COMO AYUDARLOS
A lo largo de lo historia, los relaciones interpersonales han sido el vínculo directo poro conseguir la mejor adaptación al entorno. Y en este proceso de interacción social de las personas, es donde surgen las relaciones de amistad que se establecen sobre la base del intercambio de ateclos, emociones, necesidades, experiencias y acuerdos de comportamiento o normas de conductas a seguir, con las que se logra una integración a cada situación o fenómeno que se presenten en la vida, la amistad es un vínculo simétrico, entre iguales, reciproco y necesario. Especialmente para los niños.

Los niños necesitan amigos. La familia no es suficiente, necesitan a sus iguales. “Los iguales obligan a los vinos y niñas a dejar de ser egocéntricos y a colaborar con los demás, a ayudar si quieren ser ayudados, a consolar si quieren ser consolados. En definitiva, a ganarse y a cuidar las relaciones”, afirma Félix López Sánchez, catedrático de Psicología de la Sexualidad de la Universidad de Salamanca y autor del libio Necesidades en la infancia y en la adolescencia. “La amistad enseña algo fundamental en la vida: que las cosas hay que merecerlas, que más allá del amor incondicional de las figura de apego (la familia), hay que saber estar en las relaciones interpersonales, en los grupos, en la sociedad”. Añade.

¿Para qué sirven los amigos?
Además de su principal función, divertir, los amigos ayudan a los niños a desarrollarse emocional y socialmente. Les sirven de entrenamiento para las futuras relaciones sociales. Con ellos se ensaya, una y otra vez, las distintas relaciones mediante la interacción con sus amigos, los pequeños conocen el comportamiento social, aprenden a establecer reglas, cómo encontrar alternativas y a tomar decisiones frente a los problemas.
La amistad no es un lujo: es imprescindible para un desarrollo psicológico sano. Varios estudios han demostrado que los niños con amigos cuentan con un mayor sentido del bienestar, una mayor autoestima, menos problemas sociales y menor disposición a sentirse solos o ser víctimas del abuso de otros escolares.
Los amigos amplían el campo de seguridad (la familia lo es), por lo que sirven de soporte y empuje en el desarrollo personal, pero con un papel distinto al de los padres. Aquellos complementan a la familia y enriquecen las posibilidades de comunicación. Forman parte de la vida más allá del núcleo familiar.
Parece lógico pensar también, que tener amigos en la escuela mejora el progreso académico. Los amigos pueden ayudarse con las tareas, las dudas etc. Y desde luego, hacen más agradable y divertido asistir cada día a clase.

La amistad a cada edad

Los niños que tienen amigos a edades tempranas son más propensos a tener muchos amigos de mayores. Pero en cada etapa de la vida de un niño. el concepto de amistad es diferente. Así, entre el primer y el tercer año, los niños empiezan a establecer contacto con sus iguales a través de juegos rudimentarios, compartiendo su carácter lúdico y mostrando ya sus preferencias por algunos compañeros de juego Los preescolares ya identifican a algunos niños en concreto como amigos e interactúan con ellos de forma diferente que con los “no-amigos“. La amistad aún no se refleja en su lenguaje, pero si muestran deseos de compartir actividades comunes.
A partir de los 3 o 4 años generalmente comienzan a escoger a sus amigos en función de las similitudes que tienen con ellos. Consideran amigos a aquellos con los que comparten intereses comunes. A esta edad empiezan a dejarse influir por el grupo al que pertenecen.

A medida que se acercan a la adolescencia, el círculo de amigos va adquiriendo una relevancia mayor hasta ocupar el papel que tenla la familia en algunos asuntos. El tiempo que pasan junto a ellos aumenta en esta etapa de su vida y emplean un tercio del día a estar con sus amigos.



El papel de los padres

¿Cómo ayudarlo a hacer amigos?
Atrás quedaron los tiempos en los que las amistades
se forjaban en el parque a golpe de balón o de emocionantes campeonatos de canicas. Hoy, la escasez de espacios para el juego, la frecuente lejanía entre domicilios, la larga distancia entre estos y la escuela, o la falta de relación entre los padres de los finos que son amigos, suponen una evidente limitación para la formación o la conservación de las amistades de nuestros pequeños.
El sistema de vida actual de las grandes ciudades impide o dificulta en cierto modo que nuestros hijos hagan amigos como lo hacíamos nosotros o nuestros padres.
Las relaciones con los iguales son esenciales para todos los niños, especialmente para aquellos que sufren deficiencias familiares. Al fomento de la amistad puede contribuir la familia, facilitando las relaciones y favoreciendo las ocasiones en las que los pequeños puedan interactuar con sus iguales.
“Si los padres tienen amigos y mantienen con ellos relaciones entables, los hijos de unos y otros acabarán formando también relaciones estables”, asegura López Sánchez. Es recomendable, por lo tanto, que los padres tengan por amigos a algunos de los padres de los compañeros de sus hijos, que se vean con frecuencia, dando ocasiones a los pequeños para que estén juntos, que fomenten las visitas a una y otra casa, permitan dormir en casa de los amigos, que viajen juntos, se diviertan, hagan planes comunes… “Esto es especialmente fundamental para aquellas familias pequeñas que no puedan ofrecer una riqueza de interacciones sociales a los niños“, puntualiza el catedrático.
Es también importante que se favorezcan las amistades, dejando que sean ellos quienes elijan con quién quieren estar, facilitando las actividades de encuentro en grupos pequeños, asi como animarlo a abrirse en los casos en los que el niño tiende a reducir sus relaciones casi de forma exclusiva con uno o dos compañeros, sin que sea entendido como un castigo a sus relaciones particulares, sino como un enriquecimiento de estas relaciones.
Procura, por ejemplo, que tu hijo conozca la importancia que le das a la amistad y valora su esfuerzo por hacer amigos. Se deben promover también las actividades que desarrollan las capacidades necesarias para el establecimiento de amistades. Las actividades extraescolares, dentro o fuera de la escuela, favorecen la continuidad y riqueza en los encuentros infantiles. Unos encuentros que propician la formación o el mantenimiento de los lazos de amistad.
Igualmente es adecuado fomentar la pertenencia a todo tipo de asociaciones culturales, deportivas, ecológicas, de voluntariado, religiosas, etc. En estas asociaciones se forman y mantienen amistades con las que se comparten proyectos y se vive un sentimiento de grupo, fundamental para el desarrollo personal y social.
Si a tu hijo le cuesta hacer amigos…
Tal vez tu hijo tenga problemas para hacer amigos, sea tímido o reacio a conocer gente nueva. Puedes ayudarlo siendo un poco flexible con los horarios, de manera que pueda pasar tiempo con ellos. También puedes organizar alguna actividad con otra familia que tenga hijos de la misma edad u ofrecer tu casa para invitar a algún compañero o proponerle, de vez en cuando, algún plan para pasar un rato en compañía de un amiguito.
Proporciónale cosas que llamen la atención de sus compañeros de clase y puedan dar lugar a una conversación: unos guantes con muñecos en los de¬dos, una mochila con dibujos divertidos. etc. Permite y favorece que tu hijo tenga intereses fuera del ámbito escolar (deporte, teatro, etc.). Si hace amigos en estos grupos, tendrá más confianza y le resultará más sencillo entablar amistad con otros niños, además, tendrá otros temas de conversación en la escuela. Si sospechas que tu hijo ha tenido problemas con algún amigo, anímalo a que hable y juegue con sus compañeros más callados, con el chico nuevo, con el que siempre está solo…
¿Sólo compañeros?
En las relaciones sociales no se trata únicamente de aprender a relacio¬narse con amigos y amigas. Igual de importante y recomendable es conocer y relacionarse con compañeros de la escuela, vecinos, con el equipo de baloncesto, de teatro, de las clases de inglés o de los grupos a los que pertenezca.
“Los compañeros -manifiesta Félix López Sánchez- son menos comprensivos que los amigos, incluso pueden comportarse de manera inadecuada, por eso con ellos se aprende también otra cosa fundamental:  a defender los propios derechos y a mediar en conflictos que haya entre los demás”.
Fuentes:  López Sánchez, Félix. Ediciones Pirámide.

martes, 12 de julio de 2016

Los Niños y Los Juegos Electrónicos.

Por Claudia Simó
Directora de alas Formación & Apoyo/Parent Coach/Terapeuta Infanto Juvenil
Especialista en Trastorno del Aprendizaje y Modificación de Conducta 


Ya han transcurrido tres décadas desde que 
aparecieron los primeros video juegos.
 Recuerdo como en casa recibimos el espectacular “Atari”. ¡Que euforia! Posterior fue el famoso Nintento y el ágil Mario BROS. Como muchachos al fin nos gustaba retarnos a ver quien tenía mayor habilidad para lograr las metas impuestas por el juego y superar las pruebas. Pero recuerdo muy bien que el uso de estos juegos era limitado y no por nuestros padres sino por nosotros mismos que preferíamos jugar afuera en juegos imaginativos, de mesa, de competencia, o montar bicicleta con nuestros amigos que estar frente a un televisor o computador.

La realidad de estos días es otra. Los videos juegos se han convertido en unos de los entrenimientos más populares entre las nuevas generaciones, del cual es imposible aislar a nuestros hijos pues tienen acceso a ellos de formas distintas: a través de los juegos portátiles, o de mesa, de las computadoras, o en tiendas, lugares públicos o la casa del vecinito. 

Muchos padres me preguntan si realmente hace daño el uso de los video juegos y otros defienden su uso. Yo llevo años leyendo y estudiando esta situación más las incontables horas dentro de la terapia atendiendo situaciones relacionadas con esto. Así que deseo comunicarles mis conocimientos respecto a los sonados beneficios y perjuicios que tales juegos pueden ocasionar en la salud física y emocional de niños y jóvenes.
De los beneficios que tienen los juegos electrónicos expertos mencionan el mejoramiento de un buen numero de habilidades tales como la coordinación visomotora y psicomotora, y la agilidad de tomar decisiones rápidas. Otros dicen que es una buena forma para despertar el interés de los niños por las computadoras. Para muchos padres el mayor beneficio es disponer de un aparato que entretenga a los niños por largas horas, sin tener que ocuparse de ellos o que estén expuestos a peligros en la calle. Para otros, los juegos electrónicos se han convertido en el instrumento de chantaje más poderoso para que los hijos mejoren su conducta o sus calificaciones escolares ya que su uso se condiciona al buen comportamiento o los resultados académicos. 

Todos los argumentos a favor de los video juegos son relativos si se tiene en cuenta que los mismos beneficios se pueden obtener por otros medios. La coordinación visomotora y psicomotora también se puede perfeccionar con juegos de pelota tales como el tenis, el basquetball, el football, footbolín o tenis de mesa. Otro argumento que escucho es que mejora la concentración infantil y la habilidad para solucionar problemas; pero lo mismo se puede lograr con los juegos de mesa que tienen la ventaja adicional de permitirle interactuar con otros niños o sus padres. Otra justificación es que los niños pueden entretenerse sin la supervisión de un adulto; pero igualmente pueden hacerlo con actividades como leer, dibujar o colorear.

Ahora hablemos de las desventajas. Iniciaré citando a la Asociación Americana de Optometría: “La coordinación y el tiempo de reacción visual también se beneficia con los juegos electrónicos, si se juega con MODERACIÓN, pues jugar prolongadamente puede tensionar la vista y causar dolores de cabeza y migraña.

En otro tenor tenemos a los niños que se obsesionan tanto en estos juegos que se vuelven insaciables y a mayor parte de sus horas libres se la pasan conectados provocando aislamiento y tensión afectando su proceso socio-emocional. Para mi uno de los peores efectos es que en una sociedad donde la muerte y la destrucción son el pan de cada día y el incremento de los contenidos de canciones y programas televisivos que promueven la violencia, los padres patrocinen un medio de entretenimiento que se basa principalmente en disparar, matar o destruir. Es por esto que se debe ser muy cauto en que juegos comprar pues existen video juegos instructivos y no violentos pero lamentablemente son los menos populares o catalogados como “juegos exclusivos de niñas”.

Según un articulo publicado por la revista de la Asociación Americana de Psiquiatría infantil, los fabricantes de juegos electrónicos desarrollan programas que “deliberadamente promueven la habituación, y su objetivo no es otro que inducir un nivel de concentración alterado y exagerado”. 

John Rosemond, reconocido psicólogo dice: Sin duda los juegos electrónicos causan altos niveles de tensión, ansiedad y son ADICTIVOS, en el sentido que muchos niños se obsesionan tanto en mejorar su puntaje que no piensan en otra cosa. Y yo estoy totalmente de acuerdo pues lo he visto en terapia. La adicción a estos juegos no es una fantasía, es una realidad muy lamentable. 

Ahora quiero que los padres reflexionen. En una sociedad que esta tan mecanizada y deshumanizada a nuestros hijos no les hace falta otro mecanismo para evitar sociabilizar: conversar, jugar, compartir con sus amigos y familiares. Es necesario que los niños y jóvenes jueguen con sus pares para que aprendan a conocer el efecto de sus reacciones cuando gana o pierden, a negociar y a resolver conflictos. Aprender el valor de la solidaridad, la unión, el perdón, la cooperación y trabajo en equipo son habilidades necesarias para su desarrollo socio-emocional y les aseguro que no las aprenderán de un video juego o un computador. La camadería y la unión son propósitos de los juegos infantiles no EL PERSIGUIR, ATACAR Y DESTRUIR/MATAR A OTROS y que nadie objete tales conductas. 

Mi consideración es que si tu hijo tiene y usa video juegos pongas limites. Aquí algunas pautas:

• Comprar juegos que sean instructivos o sin contenido violento.
• Establecer reglas para el uso que incluya regular el tiempo de su uso.
• Canalizar los esfuerzos económicos en la adquisición de otras cosas que también los entretengan y ofrezcan más ventajas.
• Prestarle más compañía, tiempo y atención a tus hijos.
• No ceder ante las reglas establecidas del uso de estos juegos por comodidad.
• Promover la lectura dando el ejemplo y comprando libros que sean para su edad. 
• Cuando viajen no permita su uso en el carro o en las actividades planificadas para evitar que cada quien este ensimismado en su mundo y se pierda los grandes beneficios de los viajes familiares y la integración social.
• Si entiendes que tu hijo presenta un cuadro de adicción, aislamiento o trastorno conductual por el uso de los video juegos, computadoras o los teléfonos modernos BUSCA AYUDA de un profesional del área.