viernes, 23 de mayo de 2014

La Televisión: Reglas Lógicas para Implementar


Como especialista, puedo asegurarles que no estoy a favor de que los niños pasen largas horas frente al televisor, y el mismo sentir tienen muchos padres que se sienten alarmados por la negatividad que ofrecen la mayoría de los programas de televisión.

Los puntos importantes por supuesto, son:

  • *¿Qué tan bien están los padres monitoreando el contenido de los programas vistos por sus hijos?
  • *¿Cuántas horas al día su hijo se encuentra en una actividad pasiva frente al televisor?

Estos son puntos importantes a tomar en consideración a la hora de establecer las reglas sobre el uso de la televisión.

Yo estoy de acuerdo con las muchas observaciones que reflejan los riesgos que involucran el ver televisión excesivamente.

Primero hay que reconocer que hay casi una actitud adictiva en esta conducta. Las investigaciones han corroborado con la preocupación de las consecuencias del abuso del uso de la televisión en la mente del niño.


Ver dos o más horas de televisión diaria ha demostrado disminuir la concentración y puede afectar el desenvolvimiento académico de los niños. Aun así muchos niños en toda América ven televisión en un promedio de 4 a 6 horas diarias. Esto deja poco tiempo para actividades activas donde el niño hace uso del juego creativo e imaginativo, ambos esenciales para el crecimiento físico y socio-emocional, tanto como para el desarrollo cognoscitivo. Los niños necesitan ser activos, creativos e interactivos – Cosa que logran hacer cuando no están frente al televisor.

Muchos expertos han conectado este hábito al alarmante incremento de los porcentajes de niños obesos dado al tiempo que pasan en actividades pasivas como son: ver televisión, uso de video juegos y la computadora. A esto se le suma que la mayoría de los niños mientras están frente al televisor acostumbran a merendar o picar comidas chatarras sin ningún tipo de supervisión de la cantidad y calidad de los “alimentos” que ingieren.

Por más de 25 años, los profesionales de la salud y la conducta  han estado estudiando los efectos de la televisión en las conductas agresivas en los niños. Los resultados son convincentes ya que han demostrado que el incremento de la agresión se hace presente en niños de todas las edades que acostumbran ver muñequitos. Es alarmante saber que la mayoría de los programas vistos por menores son precisamente estos muñequitos y que el contenido de los mismos promueve e incita al odio y la violencia- y esto es a lo que nuestros hijos están siendo expuestos.

Claro, los efectos de ver programas violentos en un menor, puede variar dependiendo de diferentes variables como son: el temperamento del niño, edad y su ambiente social. Pero es importante tener presente que hasta para el más brillante niño de 6 u 8 años, la línea entre fantasía y realidad puede  fácilmente tornarse borrosa en un medio tan llamativo como es la televisión. Muchos niños de esta edad no pueden discernir si un personaje que ha sido disparado en un programa de televisión, está realmente muerto o simplemente  pretende estarlo.

La manera más fácil de evitar los riegos es tener claras las reglas en la casa, en cuanto al tiempo de uso del televisor y el monitorear los programas que serían vistos. Yo establezco la regla de no más de una hora o dos diarias especialmente en los días que se asiste al colegio y no antes de haber terminado las tareas y responsabilidades en la casa.

Aquí algunas guías para considerar:

  • *Recuerden, no es suficiente apagarles la televisión y decirles “Tu tiempo se acabó”. Aquí es donde deben trabajar en motivarlo en otras actividades tales como: libros, juegos de mesa, juegos dramáticos y creativos con sus hermanos, padres, amigos o vecinos.
  • *No use la televisión como nana electrónica o acompañante durante las comidas. La hora del desayuno, almuerzo o cena es un tiempo invaluable y precioso para interactuar con los miembros de la familia, compartir ideas y pensamientos del día al igual para responder preguntas que hayan surgido en el día del niño como en la escuela, el vecindario o ¡hasta de la televisión!
  • *Cuando sea posible, vea la televisión con su hijo y hablen del contenido de lo que han visto. Pregúntele que él/ella piensa sobre las actitudes o conductas de los personajes del programa, que otra cosa pudiera haber pasado, etc. Siéntase en la libertad de discutir sobre cualquier conducta vista, de la cual usted no apruebe o esté de acuerdo. Esto puede guiarlo a dialogar sobre el trato respetuoso y cortés que se le debe dar a los demás, los méritos de ser una persona útil y no dañina- mezclar la experiencia de ver televisión con una dosis de enseñanzas sobre valores familiares. Límite sus propias horas de ver televisión para modelar la conducta que usted busca y quiere de ellos. Si usted quiere que su hijo lea, pregúntense con que frecuencia su hijo/a lo ve sentado disfrutando de un libro en vez de estar frente al televisor.
  • *Un consejo importante: No le permita a su hijo/a tener un televisor en la habitación. Esto no ayudaría a seguir las reglas sobre el uso del televisor- tiempo de uso y monitoreo de los contenidos. De igual manera tener varios televisores en la casa le permite al niño levantar el control remoto y prender el televisor en cualquier área que se encuentre en la casa creando el mismo problema.


Ya dicho esto vamos entonces hablar de aquellos padres que reaccionan siendo extremistas convirtiendo la experiencia del televisor en algo arbitrario y rígido. No use el televisor como un privilegio o castigo, ya que de esta manera usted le está dando más valor. Recuerde que hay casos muy excepcionales en los cuales usted debe ser flexible con sus reglas. Si su hijo está enfermo o simplemente exhausto después de una actividad inusual, el ver televisión por media hora o un poco más puede ofrecer la relajación necesitada y su presencia en este evento lo ayudaría aun más a relajarse.

Por Claudia Simó
Directora de alas Formación & Apoyo
Coach de Padres
Especialista en Trastorno del Aprendizaje y Modificación de Conductasf

No hay comentarios:

Publicar un comentario