sábado, 21 de septiembre de 2013

Poniéndonos en el zapato del otro.

By Ivette Natalia Aquino-Moloon
Comunicación Publicitaria,Relaciones Públicas, Producción Audiovisual

Esta frase no siempre es muy agradable para nosotros. Imáginense, representa casi un 100% lo que es una amistad a toda prueba. Que cómo es eso? Simple mis queridos amigos y amigas. Les explico; al momento de ponernos en el zapato del otro estamos transportándonos a esa persona afectada por "X" situación. Nos estamos adentrando en ellas, viviendo su experiencia (negativa ó positiva, la estamos viviendo). Vamos un poco mas allá que simplemente oir y espectar la presente situación de ese amigo, de esa hermana, de ese padre..., estamos adueñándonos y aceptándo lo que implica. 

Mas bien sentimos como muy nuestra dicha "X" situación. Usted dirá entonces: Ah, Ivette cree que yo soy la Madre Teresa, San Martín de Porres...etc...para estar cargándo con cuentas ajenas. Pero es ahi donde viene mi pregunta entonces: 
Se queja usted de no tener amistades duraderas?
Siente que los amigos son sólo temporales en su vida? 
Siente que sólo se acrecan a usted por interés?

Pues la respuesta es simple mis queridos lectores. Si usted no esta dispuesto a "Ponerse en el zapato del otro", no pretenda que en las "X" situaciones de su vida usted este acompañado, no espere que esa persona este de su lado en algún momento significativo de la suya!!! hello, se oye ó no se oye?

La amistad, como las relaciones amorosas y por qué no hasta las relaciones laborales son elementos de prueba en la que los seres humanos debemos actuar "humanamente" ante las situaciones que se presentan en la vida. Cuando usted se covierta en apoyo sincero en esas situaciones críticas para un allegado, no necesariamente tiene que ser algo difícil y doloroso. Puede ser que se este casando su compañera de trabajo, que ella este en esos últimos días antes de su boda, que talvez ya este en ese momento que ni
cabeza tenga para concentrarse pensando en los detalles de la boda...y ella le procura algo, no sea egoista. Extiéndale la mano, por lo menos sea su  apoyo en estos momentos de felicidad. Tarde ó temprano a usted también le tocará su momento y asi podrá contar con ella, le aseguro que esa buena acción de tolerancia, le traerá de vuelta el buen sabor del deber cumplido. 

Anímese, le invito a que se ponga en el zapato del otro, aduéñese de esa situación que atraviesa ese amigo, esa amiga...dele a probar el sabor de una amistad verdadera. Ocúpese de crearla, siembre en esa persona la confianza como para que a lo largo del tiempo vean los frutos de una amistad verdadera.

Suerte, los espero pronto.

1 comentario:

  1. Es cierto solo si vives la situacion de la otra persona es cuando compartes mas emociones y he de ahi las grandes y duraderas amistades

    ResponderEliminar