martes, 6 de agosto de 2013

El amigo Imaginario



A menudo, en el transcurso del año escolar escuchaba a Laura mantener conversaciones muy animadas y reírse. Lo que llamaba la atención es que cuando esto sucedía Laura siempre estaba sola: no tenia compañeritos a su alrededor. Observaba que a la hora de la merienda en ocasiones buscaba una sillita y la colocaba a su lado quedando esta vacía ante los ojos de los demás.

Laura es una niña de 4 años, muy simpática y cariñosa. Su madre muy preocupada acude a mi con la inquietud de que su hija habla sola y me dice: ¿Será que está loca? ¿Ve fantasmas? ¿Necesita ir a un psicólogo? Mi respuesta asombró a Rosa. Unas semanas antes había comprobado que ella tenia un amigo imaginario. Su nombre era “Kata”.


Kata era una persona creada por ella. Su amiga imaginaria era una niña de la misma edad que Laura que tenia una personalidad muy definida y la acompañaba en momentos de gran imaginación y entretenimiento. Laura jugaba, se reía y mantenía conversaciones largas con Kata. Ella podía incluso describir la ropa de su amiga invisible y decir si ella estaba feliz, triste o enojada.

Este comportamiento es normal en niños de edad preescolar ya que en esta edad los niños dan alas a su imaginación para vivenciar fantasías. El amigo imaginario puede aparecer en los niños entre los dos y tres años y puede prolongarse hasta los siete u ocho años de edad. Estos amigos pueden ser héroes, animales, fantasmas, gigantes, criaturas extrañas o seres humanos de características especiales. A través de este amigo imaginario el niño o niña explora su realidad; además, le ayuda a resolver dilemas y abre una ventana de lo que sucede en su mundo interior.

Para Laura era decepcionante percibir que su madre no creía que su amiga inseparable existía. Por lo cual motive a la madre preocupada a que indagara sobre la nueva amiga de su hija y mostrara interés hacia Kata. Le explique que los amigos imaginarios son frutos de la imaginación y sirven para hacerle compañía a los niños incluso sirviendo de escape emocional reduciendo muchas veces la ansiedad y el estrés que pueda tener un niño o niña.

Laura era hija única lo cual la hacia ser una buena candidata a tener un amigo imaginario. Al igual que los hijos únicos están los benjamines de la casa que tienen hermanos mucho mayores que ellos o antes de ir a la escuela. Así que le dije a Rosa, No tienes de que preocuparte, los amigos imaginarios son parte del mundo de los niños y, lejos de ser un aspecto preocupante, son sinónimo del desarrollo de una mente saludable.

Le dije por igual que era muy probable que tan pronto su hija comenzara a participar en actividades sociales con los compañeros de su edad, su amiga imaginaria haría visitas cada vez más distantes hasta ser totalmente olvidada.

Es importante que los padres entiendan que por más que ellos jueguen con su hijo/a, no suplen la necesidad que ellos tienen de relacionarse con sus “iguales” y contrario a lo que muchos padres piensan, la soledad o el aislamiento de un niño no es una razón exclusiva para inventar compañías. El amigo imaginario puede realizar visitas a un niño o niña que venga de una familia numerosa incluso aquél que tenga hermanos y amigos de edades similares. Es que el amigo imaginario es un confidente perfecto con el cual tu hijo/a puede contar de manera exclusiva e incondicional.

¿Cuándo buscar ayuda?

Es muy raro el caso en el cual este juego simbólico es objeto de preocupación. Debe preocupar a los padres cuando el niño prefiera quedarse a escondidas con el amigo imaginario aún en compañía de amigos reales, o pierde el interés por los paseos con la familia en detrimento de la compañía del amigo imaginario. En estos casos es importante buscar ayuda de un especialista como un terapeuta infantil.

Por Claudia Simó
Directora de alas Formación & Apoyo
Parent Coach
Terapeuta Infanto Juvenil
Especialista en Trastorno del Aprendizaje y Modificación de Conductas 

1 comentario:

  1. mi hija tuvo perro imaginario. fue una epoca muy divertida!

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