viernes, 10 de agosto de 2012

Intimidad y embarazo sí combinan



Que en los próximos nueve meses debas prepararte para disfrutar de la maternidad no significa abandonar tu vida íntima. En realidad, es una etapa en la cual puedes cultivar nuevas experiencias eróticas que enriquezcan la relación.

Los encuentros sexuales durante el embarazo no están restringidos para todas las parejas. Por el contrario, está comprobado que hacer el amor en ese período mejora el estado psicológico y estrecha los lazos de comunicación, explica Rodolfo Sazo, psicólogo.

Para que tú y tu compañero retomen la actividad sexual, juntos deben empezar por superar cualquier temor sobre el tema. Sin duda, a casi todas las personas próximas a ser padres les pasa por la mente que el coito resulta peligroso para el bebé. El ginecólogo y obstetra Marco Peláez aclara que tener orgasmos no influye de manera auditiva ni motora sobre el feto, más bien la sensación de placer y felicidad percibida por la madre favorece el desarrollo saludable del embarazo.


No obstante, los cambios físicos y hormonales que percibe tu cuerpo probablemente provoquen cierta disminución en el número de encuentros. A pesar de esas evoluciones, Peláez explica que el deseo sexual puede aumentar incluso tu lubricación vaginal, provocada por la elevación de la progesterona, lo que resultará un elemento fisiológico de beneficio al facilitar la penetración.

Lo esencial durante cualquier encuentro íntimo es mantener las respectivas medidas de seguridad, comodidad e higiene. Y en la tarea de propiciarte una sexualidad plena, los expertos en el tema comparten algunas ideas prácticas.

Hablar y hablar

En el Larousse de la maternidad se menciona como pertinente que ambos conozcan los cambios físicos y anatómicos de un embarazo. De esa manera sabrán hasta dónde pueden llegar, pues no se trata de practicar el Kamasutra con un desborde gimnástico, sino buscar la plenitud mutua y hacer de su encuentro un momento lleno de ternura y pasión. También conversen del tema con el gineco obstetra, aclaren las dudas y confirmen si existe o no alguna razón por la cual deban abstenerse.

¡Toma la iniciativa!
Si te apetece tener sexo no te reprimas. De acuerdo con Christoph Lees, Karina Reynolds y Graine McCartan, autores del libro Estoy embarazada ¿qué debo saber?, es probable que ahora percibas una sensación de deseo, ésta es normal porque los cambios hormonales de la gestación producen un mayor flujo sanguíneo en la zona genital y aumentan la sensibilidad y respuesta sexual. Lo básico es no forzar nunca el acercamiento íntimo.

Prepara el escenario
La comodidad será tu mejor aliada para tener coitos agradables. Por ello:
• Escoge un sitio confortable que permita facilidad de movimiento.
• Utiliza almohadas para mantener apoyado el cuerpo y evitar molestias.
• Usa sábanas con texturas suaves, e ilumina el sitio con velas o luz tenue.
• Si prefieres restringe el uso de fragancias, pues podrían resultarte desagradables debido a la sensibilidad de tu olfato.
• Los masajes con aceites esenciales deben ser prescritos por tu médico, pues ciertas manipulaciones estimulan el movimiento del bebé.

Busca tus puntos de estímulo
Las caricias y los besos favorecen la excitación. Tu pareja debe saber que durante el embarazo, la estimulación de la zona externa del clítoris y los labios vaginales, por sus terminaciones nerviosas, propicia el orgasmo más rápido y con mayor facilidad. No obstante, ese estímulo debe ser manual, sin introducir objetos, porque podrían llegar a presionar el útero.

Intenten posturas nuevas
El embarazo puede ser un incentivo para hacer el amor con un espíritu más aventurero. Al principio, la mayoría de las posturas son factibles, pero cuando el abdomen crezca no querrás que tu pareja se apoye en él, así es que debes intentar otras maneras más cómodas para evitar presiones sobre el vientre y tus senos sensibles.

Y... ¿cuándo no se puede?
La solución radica en buscar otras formas para mantener el acercamiento, pero de forma no genital: hablamos de las caricias y besos profundos. La sexóloga Alicia Avendaño sugiere la práctica del sexo oral, ya que de esa forma se logra la misma dilatación del útero y de la vagina. Además, la pareja mantiene el vínculo afectivo evitando caer en la rutina.

Sin duda, el embarazo supone tensiones que pueden provocar tirantez en las relaciones emocionales y físicas, pero la comprensión mutua y una actitud positiva ayudarán a enriquecer tu vida de pareja.

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